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jueves, 1 de marzo de 2018


La usabilidad es una disciplina que a veces resulta un tanto abstracta y difusa: las reglas no siempre son fijas, y a menudo se contradicen entre sí. Pero también es cierto que la usabilidad nos ha aportado algunos descubrimientos enormemente útiles para mejorar el diseño de nuestros blogs y sitios web.

En SmashingMagazine han hecho una selección con 10 “reglas” de usabilidad que merece la pena tener en cuenta:

1. Las etiquetas de los formularios, mejor sobre el campo

Tras duras y largas discusiones, parece que al fin hemos descubierto cuál es la posición ideal para las etiquetas de los formularios en la web: encima del campo.

En la mayor parte de los casos, los diseñadores sitúan la etiqueta a la izquierda del campo, generando así una maquetación a dos columnas. Y aunque esta opción es correcta, no es la más usable. Esta es la explicación: los usuarios completan los formularios siguiendo un patrón vertical, de arriba abajo. Por eso, les resulta más cómodo encontrarse primero la etiqueta e inmediatamente debajo, el campo. Así de sencillo.

Además, si ponemos la etiqueta a la par del campo, nos planteamos un problema de alineación. Si alineamos los elementos a la izquierda, el usuario puede escanear bien la información, pero el literal y el campo quedan demasiado separados: dan sensación de desconexión. Si los alineamos a la derecha, en cambio, estarán bien ligados, pero su posición será menos cómoda para el escaneo del usuario…
La solución:

BIEN

Nombre: Felisa Moratín


MEJOR

Nombre:


Felisa Moratín


2. El usuario se fija en las caras

El cerebro del ser humano está preparado para reconocer y memorizar las caras de los demás. En la web sucede como en la vida real: nos fijamos primero en las caras y en los ojos de las personas que aparecen en pantalla. Éste constituye, por tanto, un recurso de marketing fundamental para captar la atención de los usuarios. Y es una de las razones por las que muchos sitios web, y muchos banners publicitarios, incorporan fotos de personas en su interior.

Pero todavía hay más: después de fijarnos en la cara y en los ojos, avanzamos en la dirección que marca la mirada del protagonista (la persona que aparece en la imagen).

3. La calidad del diseño en un poderoso indicador de credibilidad

Juzgamos un libro que no conocemos por su portada, y de la misma forma, la calidad del diseño de un sitio web condiciona nuestra percepción sobre él. Si nos parece un buen diseño, es mucho más fácil que depositemos nuestra confianza en ese blog o ese sitio web.
La maquetación, las tipografías, los colores y el estilo configuran, en buena parte, nuestra percepción sobre ese sitio web. Así que si queremos proyectar una buena imagen, lo mejor es que contemos con un buen diseño.

Otros factores importantes que afectan a la credibilidad de un sitio web son la calidad de los contenidos, la cantidad de errores, la facilidad de uso y la confianza que nos inspiran los autores.

4. La mayor parte de los usuarios NO HACÍA scroll (antes)

Según un estudio elaborado en su día por Jakob Nielsen -gurú de la usabilidad- tan sólo el 23% de los usuarios hacen scroll en su primera visita a un sitio web. Eso significa que la gran mayoría de los usuarios -un 77%- sólo ven el contenido que se muestra en pantalla. Y todavía hay más: el porcentaje de los usuarios que hace scroll va disminuyendo conforme realizan más visitas al sitio web. En la segunda visita, sólo el 16% hace scroll.

Según este estudio, la lección está clara: hay que situar los contenidos y servicios más importantes a la vista, especialmente en las principales páginas de “aterrizaje”, para que el usuario pueda encontrarlos sin necesidad de hacer scroll.

Evidentemente, no puedes ponerlo todo en la parte superior de la página. Eso es sencillamente imposible. Pero sí puedes utilizar ese espacio para promocionar lo esencial.
En el caso de la home, estos son los elementos que no pueden faltar:
- El nombre del sitio web.

- Tu propuesta de valor al cliente/usuario: aquello que le ofreces.
- La navegación por las principales secciones del sitio web.

… pero las costumbres cambian. El hecho es que hay una lección todavía más importante: las costumbres de los usuarios cambian, están en continua evolución. Según varios estudios posteriores, a la gente cada vez le cuesta menos hacer scroll. De hecho, muchos usuarios lo prefiere a la paginación, y no tienen inconveniente en llegar hasta el final de la página.

Por eso, te recomendamos que no satures el espacio superior. Cuando el usuario encuentra demasiadas cosas, no sabe qué hacer y se desorienta. Es mejor que organices la información a lo largo de la página dejando un espacio en blanco entre cada área de contenidos.

5. El color azul es el mejor para los enlaces

Conseguir que tu sitio web sea diferente a los demás es importante, pero cuando hablamos de usabilidad, basarse en los estándares -lo comúnmente aceptado- suele ser la mejor receta. Es muy sencillo: cuando la gente accede a un sitio web, espera encontrar las cosas de la misma forma que en el resto de sitios web que ha visitado anteriormente. Son los conocidos como patrones de uso.

Y siguiendo este razonamiento, el azul es el color por excelencia para señalar los enlaces. Es el color por defecto de los navegadores, y el que usa Google (ahí es nada).

No tienes por qué hacerlo todo igual que los demás, claro. Si decides optar por otro color para los enlaces, ten en cuenta las siguientes consideraciones:

- Debe ofrecer un buen contraste de color con el fondo: si el fondo es claro, debe ser un color oscuro, y viceversa.


- El color de los enlaces debe ser diferente al del texto común empleado en el sitio web, para que el usuario perciba la diferencia.

miércoles, 10 de enero de 2018


- ¿Cuánto tiempo debe tardar un menú en desplegarse?

- ¿Cuántos minutos empleamos en realizar una compra por Internet?

- ¿Cuándo se convierte un usuario en experto?

- ¿Cuántos años transcurren hasta que se consolida un cambio social?

Jakob Nielsen, gurú de la usabilidad, nos propone un recorrido apasionante por las diferentes unidades de tiempo -décimas, segundos, minutos, días, años, décadas y siglos- que componen la experiencia del usuario. Es una información fundamental si quieres construir un sitio web a la medida de tus clientes.

Hemos preparado una selección/traducción con lo más interesante:

0.1  segundos
0.2   
En apenas una décima de segundo, los usuarios ya son capaces decidir sobre el aspecto de un sitio web. Un estudio demostró que, exponiendo imágenes durante 0.05 segundos, los espectadores ya distinguían entre los diseños más y menos atractivos…
Es evidente que las páginas de un sitio web no aparecen y desaparecen, sino que permanecen allí de forma que el usuario puede consultarlas durante unos segundos. Así solemos hacerlo. Pero resulta muy interesante saber que una imagen visual fugaz ya es capaz de proporcionarnos algunos elementos de juicio.

La principal lectura que podemos extraer es la siguiente: 0.1 segundos es la medida de tiempo perfecta para dar respuesta a las peticiones del usuario en un interfaz. Con esta medida, el usuario tiene la sensación de que sus órdenes se están cumpliendo, y de que controla la aplicación.

Un ejemplo. Si tras hacer clic, el menú se despliega en 0.1 segundos, el usuario tiene la impresión de que ha sido él mismo el que ha ejecutado la orden: su petición ha tenido un efecto inmediato en la pantalla, el sistema ha respondido al instante a sus órdenes.

En cambio, si la respuesta tarda más de 0.1 segundos, la sensación es que “el ordenador” también ha participado en la acción. Se pierde, por tanto, el efecto de “instantaneidad”.

1 segundo

Como acabamos de explicar, cuando la aplicación tarda más de una décima pero menos de 1 segundo en responder, el usuario tienen la impresión de que es la aplicación la que está ejecutando la acción. Los usuarios, por tanto, perciben este pequeño “retraso”, pero mientras el tiempo de respuesta no supere el segundo, mantienen la concentración en la acción que han emprendido.

Eso significa que, con tiempos de respuesta de 1 segundo, los usuarios todavía conservan la sensación de control sobre la aplicación, aunque por encima de 0.1 segundos son conscientes de que hay una interacción con dos agentes: ellos mismos y la aplicación.

La conclusión es la siguiente: las páginas deberían descargar en 1
segundo para que el usuario sienta que controla la situación y que puede navegar de forma libre. El ancho de banda ha aumentado de forma notable, y ahora resulta posible, incluso cuando hay imágenes. Hoy, el principal obstáculo para una descarga rápida es la presencia excesiva de widgets y elementos dinámicos.

10 segundos

Después de 1 segundo de espera, el usuario comienza a impacientarse. A partir de los 10 segundos, su atención de dispersa, comienza a pensar en otras cosas, y el flujo de navegación queda roto. Lo más probable es que abandonen la acción y, por tanto, el sitio web en el que se encuentra.

10 segundos es, además, el tiempo que los usuarios dedican a examinar una página antes de decidir si merece la pena quedarse o si resulta mejor abandonar.

El tiempo medio de visita por página es de 30 segundos pero, cuanto más experto es el usuario, menos tiempo necesita para tomar decisiones.

1 minuto

En Internet, los usuarios deberían poder completar las tareas simples -por ejemplo, realizar una transferencia- en aproximadamente 1 minuto. Más allá de esa cifra, las opciones de abandono aumentan notablemente.

En la misma línea, los vídeos no deberían durar más de 1 ó 2 minutos, ya que el usuario que tiene en mente “navegar por Internet” no está dispuesto a pasar mucho más tiempo mirando de forma pasiva.

Las visitas a un sitio web suelen durar entre 2 y 4 minutos.

10 minutos

10 minutos puede considerarse una visita larga a un sitio web.

1 hora

La mayor parte de los test de usabilidad suelen durar entre 1 y 2 horas -algo menos en el caso de los niños- ya que resulta difícil convencer a la gente para que se quede más tiempo. En otras palabras, la gente se cansa…

Los usuarios suelen completar sus tareas en Internet en menos de una hora.
Según un estudio, los usuarios de los sitios de comercio electrónico realizan las compras 28 minutos después del “aterrizaje”.

1 día

El plazo máximo de respuesta para un servicio de atención al cliente es de 1 día, aunque lo ideal es enviar un mensaje de confirmación al usuario en 1 minuto, para que éste sepa que su petición -una compra, el cambio de un dirección, etc.- ha sido recibida correctamente.

La rapidez del servicio se valora, claro, pero el usuario asume que puede esperar hasta 1 día porque entiende que la respuesta requiere la intervención de una persona de carne y hueso. Es decir: no piensa que la aplicación se ha roto si no recibe una respuesta inmediata.

Muchos usuarios consultan información siguiendo el patrón de 1 día (es lo que se conoce como “seguimiento”). Así que 1 día puede ser un buen plazo para la actualización de ciertos contenidos.

1 semana

Otros hábitos de consulta, en cambio, son semanales, mensuales o incluso anuales, dependiendo de la estación, de las fechas de vacaciones, de los plazos para pagar impuestos, etc. En el caso concreto de las redes sociales, el hábito de consulta de Facebook y Twitter es diario para la mayor parte de los usuarios, mientras que MySpace y LinkedIn se consultan de forma semanal.

Aunque los usuarios normalmente dedican escasos minutos a consultar un determinado sitio web, las tareas complejas y las decisiones importantes suelen exigir una semana o más.